Reflexiones en torno a una organización política a la que amo y que considero imprescindible
paraiu | 08 Octubre, 2008 11:26
No me gusta nada copiar: joroba a mi ego. Pero hay veces que uno lee cosas que lo mejor que se puede hacer con ellas es copiarlas.
Yo siempre había comparado la actitud de algunos compañeros y compañeras de IU - no siempre de la misma sensibilidad - con la de aquel aspirante a capitán de barco que, con tal de serlo, estaba dispuesto a no capitanear otra cosa que un trozo de mástil flotando a la deriva sobre el mar. Pero Francesc Salas lo explica mucho mejor y con mucha más información en un artículo que encontraréis aquí
paraiu | 06 Octubre, 2008 08:13
La dimisión de Gaspar Llamazares no es un capricho ni un gesto intrascendente teniendo en cuenta que ya había manifestado su voluntad de no repetir en el cargo tras la asamblea de dentro de un mes.
La dimisión de Gaspar es un mensaje: si queremos un acuerdo político amplio, si queremos una dirección compartida, la Asamblea no puede empezar con un ajuste de cuentas sobre el pasado.
El informe político no tiene que ser un periplo por los cerros de Ubeda (ésto no seria honesto); ha de incluir, por tanto, un balance serio sobre la anterior etapa que, sin ignorar las causas objetivas de nuestras dificultades (ésto tampoco sería honesto), ha de ser fuertemente autocrítico con los cargos directivos de la dirección y con la dirección en tanto que órgano colegiado donde están presentes todas las sensibilidades. Lo que NO ha de ser es un ejercicio de cainismo que convierta el inicio de la Asamblea en el vertedero de todas las frustraciones de una organización malherida, que envenene el clima interno para los restos de la Asamblea y, lo que es más importante, que impida llegar a acuerdos políticos amplios que nos permitan avanzar
El gesto de Gaspar va en esta línea y es de agradecer.
A Gaspar, por último, mi agradecimiento por su trabajo como coordinador en una etapa muy amarga y difícil. Y también mi satisfacción porque vaya a continuar ejerciendo una excelente tarea política en el Congreso de los Diputados
paraiu | 30 Setembre, 2008 20:22
Esta tarde la presidencia de EUIB ha dado luz verde a una enmienda adicional a los documentos políticos de la IX Asamblea bajo el título Resolución Política General. El documento será remitido, como aportación, a las asambleas territoriales que son, en definitiva, las que podrán o no recogerla según las normas de funcionamiento previstas para la Asamblea
La clave de este "movimiento" la encontraréis en el artículo de este bloc titulado "Una hoja de ruta para IU" cuando se habla de un cuarto documento.
Como el documento aprobado viene encabezado por una justificación del mismo sólo añado una cosa: que quienes lo hemos aprobado esperamos que ayude a romper la dinámica de confrontación de la Asamblea, que genere un consenso lo más amplio posible y que contribuya a clarificar lo que IU necesita hacer en y a partir de la IX Asamblea.
Este es el texto:
ENMIENDA DE ADICION A LOS DOCUMENTOS POLITICOS DE LA IX ASAMBLEA FEDERAL DE IZQUIERDA UNIDA
RESOLUCION POLITICA GENERAL
(Aprobada por la Presidencia de EUIB con tres abstenciones y ningún voto en contra)
I.- JUSTIFICACION
Parece bastante claro que IU se enfrenta a una de sus asambleas más dificiles
Nuestra delicada situación hace que no tengamos, en la práctica, margen para equivocarnos
Ni siquiera nos está permitido acertar en un contexto de división y grave degradación de la convivencia interna que convierta en pírrica la victoria de la más adecuada de las opciones
&Y tampoco podemos intentar evitar esta división pagando el precio de la parálisis, la indefinición y los paños calientes: IU ha de adoptar decisiones valientes para salir de su actual situación
Es necesario, pues, hacer el máximo esfuerzo para conseguir que esta asamblea adopte sus acuerdos en el marco de una reflexión lúcida y serena y de un debate tolerante
Seria absurdo pretender que los tres documentos surgidos del Consejo Político Federal del mes de junio no responden a diferencias realmente existentes en nuestra organización
Pero, de la misma manera, también sería incorrecto pretender que estos tres documentos expresan de manera precisa la pluralidad realmente existente en IU.
Afortunadamente, hay mucha pluralidad y muchas posiciones diferentes detrás de cada uno de los documentos (o fuera de ellos) y mucha posible transversalidad a construir entre los mismos.
Esta resolución pretende, pues, conseguir tres objetivos:
- Contribuir a clarificar el debate y orientar las tareas futuras de nuestra organización
- Impulsar los cambios que es necesario llevar a cabo desde una posición sintética y que pueda conseguir un respaldo ampliamente mayoritario
- Situar a IU en las mejores condiciones posibles para su recuperación
La consecución de estos objetivos demanda, a su vez, la elección de una dirección compartida y capaz de ejecutar con lealtad y eficacia las políticas aprobadas
Esta resolución es, técnicamente, una enmienda de adición a los documentos de la IX Asamblea que pretende definir los elementos esenciales de nuestra política
Su aprobación demanda un trabajo de síntesis entre los tres documentos salidos del Consejo Político Federal del pasado junio cuyo resultado, en ningún caso, deberá ser contradictorio con los términos de esta Resolución
II.- SI A IZQUIERDA UNIDA
La crisis política y electoral de IU no es la crisis de los valores que pretendemos defender ni de los objetivos estratégicos que pretendemos alcanzar
Basta echar un vistazo somero a nuestro entorno para comprender que la superación del sistema capitalista es una exigencia civilizatoria como en su momento lo fue dejar atrás el sistema feudal.
Los espectaculares y cada vez más acelerados avances en el terreno tecnológico han mejorado las expectativas de consumo, en determinados ámbitos, de sectores importantes de la población. Pero este mayor nivel de consumo no tiene una traducción directa en términos de bienestar, de calidad mediambiental, de cohesión social ni de seguridad respecto al futuro.
Sólo la actual crisis alimentaria - el hecho de que mil millones de personas se vean arrojadas a la infraalimentación y al incremento de las enfermedades y la mortalidad prematura que ello conlleva - sería motivo suficiente para impugnar el sistema que lo permite
El paro, la precariedad, las migraciones forzadas por razones económicas, los desequilibrios económicos y mediambientales, la crisis del agua y de la energía, el cambio climático, los conflictos locales por el control de los recursos, el peso de los poderes especulativos frente a la economia real, la pérdida de control de la economía por parte de los poderes públicos y el deterioro democrático que ello conlleva no son problemas que estemos en vías de solucionar más o menos lentamente: son problemas que el sistema capitalista genera y que están agravándose a ojos vista
A pocos meses de las elecciones europeas, hemos de hacer un esfuerzo renovado para luchar contra aquellos instrumentos que, en mayor o menor medida, contribuyen a la consolidación de este modelo en nuestro continente: el Tratado de Lisboa, la directiva de las 65 horas, la directiva Bolkenstein, o la directiva de la vergüenza
IU es necesaria, entre otras cosas, para que, en el conjunto del Estado, haya una voz clara y firme que presente una alternativa al Tratado de Lisboa y trabaje por la Europa democrática, de los derechos sociales, la solidaridad y la paz. Nuestra apuesta sigue siendo firme para seguir construyendo el Partido de la Izquierda Europea desde la voluntad de converger con el conjunto de la izquierda alternativa europea
IU es necesaria, también, para impugnar, en el Estado español, un modelo de crecimiento que se ha basado, en los últimos años, en un crecimiento desorbitado de la construcción, la especulación y la agresión al medio ambiente, y que ha provocado una agresión espectacular sobre el territorio y, muy especialmente, sobre nuestro litoral
El incremento del precio de la vivienda ha supuesto uno de los factores más espectaculares de pérdida de poder adquisitivo y de calidad de vida de los españoles y españolas en los últimos decenios.
El Gobierno de Zapatero ha girado con más nitidez a la derecha en este inicio de legislatura. Ello se ha hecho patente en su propia composición, en las medidas de rebaja de impuestos a la elite económica de nuestro país, el incremento de las tarifas eléctricas y los privilegios a los grandes consumidores, etc. La senda elegida en el plano económico es la que más se distancia de las necesidades reales de la ciudadanía.
Se apunta en una dirección equivocada que intenta relanzar el mismo modelo incentivando el consumo y los beneficios fiscales, sin atender a un cambio de modelo productivo que supere las graves injusticias sociales y laborales así como la quiebra medioambiental.
IU es necesaria para romper el bipartidismo o, lo que es lo mismo, la construcción de un sistema político estructuralmente subordinado a la lógica de los poderes dominantes y separado de cualquier idea de emancipación social. IU debe impulsar una salida democrática a la crisis por la que sea posible la intervención pública de la economía, con un amplio sector público que permita una planificación democrática para abordar las prioridades económicas y sociales de la mayoría en el marco de un desarrollo sostenible.
IU es necesaria, en fin, para impulsar la solidaridad entre todos los trabajadores y trabajadoras por encima de su orígen o raza; para asegurar el futuro de las nuevas generaciones en el marco de un desarrollo sostenible; para impulsar la solidaridad entre todas las clases populares por encima de cualquier conflicto territorial; para impulsar, en fin, los valores y las políticas asociados al ecologismo político, la igualdad de género, el federalismo, el pacifismo, el republicanismo y la radicalidad democrática
III.- LA REFUNDACION DE IU: HACIA UN PROCESO CONSTITUYENTE
Constatar la vigencia de nuestros valores y objetivos estratégicos no puede ocultarnos la enorme magnitud de nuestros problemas
Los pésimos resultados del pasado mes de marzo son sólo la última expresión puntual de una pérdida de peso político que se inicia con el cambio de ciclo político derivado de las elecciones de 1996 y 1999.
Desde nuestra fundación en 1986, nuestros resultados electorales parecen seguir una tendencia inversa a la de los del PSOE pero la correlación no es plenamentre simétrica sino que deriva con el tiempo en nuestra contra
Por otra parte, hemos de constatar que nuestra crisis es, también, la crisis del conjunto de la izquierda alternativa europea que, en términos generales, retrocede electoralmente y pugna con dificultades por mantener su espacio
Existen causas objetivas y muy profundas que explican este fenómeno. Entre ellas podemos citar las transformaciones en el mundo del trabajo, el retroceso de la movilización social, la despolitización de la sociedad, la pérdida de confianza en las soluciones colectivas a los problemas individuales, la hegemonía del pensamiento conservador, etc.
Sea como fuere, parece que sería ingenuo confiar en que las soluciones a nuestros problemas vengan de un cambio de coyuntura política.
Es necesario reflexionar profundamente sobre lo que está pasando en la sociedad y obrar en consecuencia. Es necesario introducir cambios profundos en nuestra manera de hacer, en nuestra organización y en nuestra manera de relacionarnos con la sociedad.
La manera más adecuada de impulsar esta reflexión y estos cambios en profundidad, la manera más adecuada de responder a este fin de ciclo representado por las pasadas elecciones generales es afrontar un proceso de refundación de IU que culmine en una asamblea constituyente en el plazo máximo de 18 meses
Lógicamente, sería irresponsable, amén de ineficaz, entender este proceso de refundación como una huída hacia delante carente de orientación
De la misma manera, sería fraudulento que esta IX Asamblea diera respuesta a todas las preguntas y convirtiera el proceso de refundación en una formalidad o en una operación de márketing
Por tanto, son objetivos claves de esta IX Asamblea orientar políticamente (sin cerrarlo) el proceso de refundacion y elegir una dirección que conduzca este proceso con eficacia y lealtad a lo acordado
IV.- ORIENTACION DEL PROCESO DE REFUNDACION: EL GIRO A LA POLITICA
De cuanto antecede queda claro que el proceso de refundación no debe alterar lo que son nuestras señas de identidad, nuestro carácter de izquierda alternativa.
Desde hace 22 años nos reclamamos de lo rojo y de lo verde, nos declaramos feministas, republicanos, federalistas y pacifistas. Y no es para poner en cuestión estos principios para lo que iniciamos un proceso de refundación, sino para profundizar en su significado y encontrar la mejor manera de ser consecuentes con ellos
Dicho de otra manera: el proceso de refundación no ha de significar la migración a otro espacio político ni arrojar por la borda el patrimonio acumulado durante nuestros veintidós años de existencia
La refundación de IU ha de ser un proceso al que sean convocados todas aquellas personas, organizaciones y colectivos que compartan sus objetivos y su orientación política. Un proceso abierto de reflexión para la acción, de encuentro y de reencuentro con nuestro entorno social, de construcción desde abajo de un gran proyecto de la izquierda alternativa
Un proyecto capaz de ocupar, con eficacia, la totalidad de nuestro espacio político
Un proyecto con vocación de aglutinar el conjunto de personas y organizaciones que se reclaman de la izquierda alternativa
Un proyecto que ya se ha de prefigurar en esta Asamblea y, muy especialmente, en las próximas elecciones europeas
Un proyecto de suma, plural en las ideas pero unido en la acción y en el programa
Un proyecto que signifique el reencuentro con nuestra base social y con nuestro electorado actual y potencial.
De hecho, ésto no es sólo un criterio de cómo organizar el trabajo asambleario: es el criterio desde el cual debemos abordar nuestra toma de decisiones y nuestra acción política general
Girar hacia la política es una expresión que quiere significar el giro hacia los sectores sociales cuyos intereses decimos defender; significa que el proceso constituyente ha de ser, sobre todo, un gran esfuerzo por abandonar cualquier ensimismamiento y aproximarnos, hacernos cómplices, recuperar la confianza y ser útiles respecto a la ciudadanía cuyos intereses decimos representar
Para ello, debemos construir una formación política plenamente autónoma con una propuesta, un discurso y un perfil propios. Una organización que entienda, además, que nuestro espacio no es, simplemente, la corrección por la izquierda de la socialdemocracia o un espacio equidistante entre el PP y el PSOE.
Lo que somos y queremos ser debemos demostrarlo con nuevas prácticas, nuevas lógicas internas y una nueva visibilidad institucional.
Ser diferente es fácil, lo difícil es ser diferente porque se es más atractivo. Para conseguirlo, necesitamos estar más atentos a la sociedad y sus demandas.
Hemos de impulsar la movilización social y hemos de privilegiar la lucha ideológica. Y también hemos de saber desenvolvernos en el conjunto de la sociedad realmente existente e incidir en ella eficazmente, sin refugiarnos en la coincidencia complaciente con sus sectores más próximos a nosotro.
La izquierda alternativa no ha de ser una izquierda con vocacióin marginal o minoritaria. Hemos de hacer un discurso inteligible y atractivo para la mayoría de los ciudadanos. Debemos elaborar una propuesta política y programática que sea a la vez ambiciosa y creíble, ilusionante y realista. Hemos de poner las necesidades reales de la ciudadanía en el eje central de nuestro discurso; hacer converger nuestra agenda con la de aquéllos nosotros.a quienes queremos representar; acabar con el divorcio entre el discurso político y el discurso ciudadano.
Las contradicciones sociales ligadas al mundo del trabajo han de ocupar un lugar privilegiado en nuestro analisis de la realidad y nuestra acción política.
No basta con impulsar las políticas sociales, es necesario poner el poder adquisitivo, la precariedad, y los atropellos de que son objeto los trabajadores y trabajadoras en el primer plano de nuestra agenda, e imprescindible, en definitiva, romper la percepción, tan extendida como reaccionaria, de que nuestra política apenas tiene que ver con los problemas que padecen los trabajadores y trabajadoreas en sus empresas.
Igual ha de suceder con las contradicciones entre nuestro sistema de producción y de consumo y el medio natural. No es solo el problema de calidad medioambiental; es cuestión de concebir el reencuentro con la naturaleza como un valor social imprescindible para transformar la sociedad y llegar a conseguir un desarrollo sostenible.
En cualquier caso, lo esencial es constatar que los propios asalariados viven sus conflictos de manera muy diversa. En la agenda de preocupación estan los problemas económicos y laborales, la calidad de los servicios públicos (sanidad, enseñanza, transporte, fracaso escolar...) sus graves problemas y su sensación de indefensión en tanto que consumidores, la seguridad alimentaria, las amenazas a sus bienes y a sus personas, las drogodependenias, los ruidos, la calidad del aire y el conjunto de los problemas medioambientales, su calidad de vida en un sentido amplio, la protección de los animales, su relación con los massmedia, su acceso a las nuevas tecnologías... Es necesario que respondamos con agilidad al conjunto de estas demandas y que proyectemos nuestro discurso y nuestra actividad de manera equilibrada en todos estos ámbitos.
En definitiva, es necesario renovar nuestro lenguaje, nuestra representación pública y nuestra manera de hacer política, para convertirlos en algo asequible y atractivo para la sociedad.
La política institucional ha de ser laica y tener como eje exclusivo el servicio a la ciudadanía y la lealtad a los compromisos que con ella hemos adquirido. La gente nos vota para que hagamos mover las cosas en la medida de nuestras posibilidades y en la dirección correcta. No lo hace ni para que nos dejemos abducir o ningunear por otras opciones ni para que, en base a razonamientos más o menos sofisticados, acabemos remando en la dirección opuesta a sus expectativas.
Debemos desterrar para siempre la relación de amor y odio que hemos mantenido con el PSOE - síntomas diversos de una misma subordinación a su proyecto - para mantener una relación de tú a tú, que administre con igual tranquilidad las coincidencias y las discrepancias
V.- UNA ORGANIZACION PARA LA ACCION
El objetivo de toda organización política es la acción política.
Sin embargo, en la práctica, muchas veces se diría que nos organizamos para debatir, para aprobar informes, para fiscalizar la tarea institucional o para analizar la realidad.
El análisis, el intercambio de opiniones y la participación en la toma de decisiones son elementos fundamentales pero, en una organización política transformadora, sólo cobran su verdadero valor si son la antesala de la acción
La interiorización de lU afecta desde la dirección hasta una buena parte de las organizaciones de base y compromete nuestra definición como movimiento político y social
Una política girada hacia la ciudadania exige una organización girada hacia el exterior de las sedes
A partir de ahí, el empoderamiento de las bases, la toma de decisiones lo más colectiva y democrática posible, la transparencia, las garantías democráticas, y, en fin, la radicalidad democrática también en lo interno cobran su verdadero significado y se convierten en elementos en los que hay que profundizar de manera permanente
El modelo federal que propugnamos para el Estado y para Europa es muy distinto del unitarismo centralista y del separatismo más o menos chauvinista. Apostamos por construir proyectos políticos que vayan de abajo arriba, que partan de la sobiranía de lo más pequeño (éso, y no otra cosa, es el derecho a la autodeterminación) para, a través del pacto federal, transferir una parte de esta soberanía a lo más grande; con unas reglas claras y aceptadas por todos. Este modelo federal que defendemos para el Estado y para Europa es el que debe también informar nuestra propia organización política
La participación democrática y la pluralidad interna no pueden ser un obstáculo para la cohesión y la eficacia en la acción política. IU se rige por el principio de un hombre, una mujer, un voto y toma sus decisiones por mayoría. El respeto a las decisiones mayoritarias, el respeto a los Estatutos y el respeto a las competencias atribuídas a cada órgano constituido es un elemento básico de cualquier organización política y ésto vale tanto para los diferentes órganos de un mismo territorio como para las relaciones en el marco federal
Elementos esenciales de nuestra tradición política como la elaboración colectiva han de ser revitalizadas: IU no sólo ha de actuar hacia fuera, ha de abrirse a lo de fuera.
VI.- A MODO DE CONCLUSION
IU tiene aún mucho que decir y mucho que hacer.
IU es un elemento insustituible en la vida política española para impulsar cambios capaces de transformar la realidad, para levantar con autoridad la bandera de la ética política, para abordar con racionalidad la articulación territorial del Estado, para gestionar las instituciones con nuevas ideas y nuevas políticas, para defender hasta el final los valores democráticos, la laicidad y la República, para que, en fin, siga siendo audible la voz de muchos que no tienen voz.
La energía para jugar este papel en el futuro la encontraremos en el respeto a nosotros mismos y, sobre todo, en la sociedad que nos rodea.
De nuestro entorno, de nuestro electorado, de la ciudadanía y de los movimientos sociales que queremos representar nos ha de venir el impulso, la inspiración, los requerimientos y la fuerza para llevar a cabo nuestra tarea
paraiu | 29 Setembre, 2008 20:59
Ayer, la Presidencia de IU aprobó la distribución de delegados entre las CC.AA. del Estado.
Las impugnaciones presentadas por diferentes personas y colectivos siguen su curso en los marcos correspondientes.
IU Abierta - de la que, como es sabido, formo parte - ha expresado su disconformidad con el proceso mediante una abstención, pero no por ello pone en cuestión la legitimidad de la Asamblea
Mi valoración personal es la siguiente;
1.- Autocrítica por la manera perezosa. poco valiente y poco rigurosa con la que, históricamente, hemos tratado el tema de los censos. Ha tenido que venir una Asamblea tan decisiva y tan ajustada como ésta para recordarnos que había mucha tarea acumulada que nunca quisimos afrontar
2.- Lamentar que haya personas u organizaciones que se puedan sentir dañadas en sus derecho a participar de manera correcta en la próxima asamblea
3.- Saludar que, a trancas y barrancas, se haya superado este escollo y podamos afrontar una Asamblea reconocida y legitimada por todas las partes.
Este último punto significa, en definitiva, que hemos evitado un gravísimo riesgo que amenazaba a IU y que ahora todos podemos, y debemos, centrarnos en un debate político serio, riguroso y constructivo
paraiu | 24 Setembre, 2008 07:44
Más de uno pensará que el todo irá bien es una frase fuera de lugar o fruto de la desinformación: el debate sobre los censos está a punto de dirimirse y, por tanto, en su punto álgido; hay cuestiones relativas a esta cuestión que, sin duda, acabarán en los tribunales; ya ha comenzado el debate en muchas asambleas de base en torno a este endiablado juego de los tres documentos difícilisimo de gestionar y que, en buena medida, ni siquiera es fiel reflejo de la pluralidad realmente existente en IU... ¿por qué tendría que ir bien?
Pues, en primer lugar porque las personas que se agrupan en torno a tal o cual documento no funcionan de forma rígida: hay pluralidad en todos los ámbitos y hay fluidez en las posiciones, aunque sea a costa de una desorganización general; en segundo lugar, porque ésto, en lo sustancial (es decir, en lo político) no va a derivar en un pacto por arriba de último momento que nada solucionaría; en tercer lugar, porque no podemos permitirnos el lujo de que no vaya bien y, como decía un prestigioso mago, "la necesidad es la magia más poderosa"
La crisis desenmascara la falta de solidez de las políticas del gobierno y hace que más de un ciudadano que nos abandonó en su momento vuelva a mirarnos por el rabillo del ojo (así parece indicarlo alguna encuesta recientemente publicada). Si hacemos las cosas bien, esta tendencia puede ampliarse y consolidarse.
Sé que hay muchas discrtepancias y muchas heridas abiertas. El bálsamo para unas y otras es un debate centrado en la política, en lo que pasa en la sociedad, en las cosas copncretas que debemos hacer. Estoy seguro de que habrá muchos delegados en la IX Asamblea que preferirán hacer éso, es decir, hacer política, y que no se dejarán arrastrar para participar en una batalla naval. Por éso creo que todo irá bien
paraiu | 15 Setembre, 2008 01:20
-El sábado estuve en Madrid en una reunión de "IU abierta". Resumo mi intervención que quiso dar una idea global de lo que hay y de lo que se debe hacer
1.- IU ha acabado un ciclo político y debe encaminarse a un proceso de refundación.
2.- La refundación ha de hacerse en dos etapas: la asamblea de noviembre, que debe acordarla, y una asamblea de refundación (o constituyente) que debería celebrarse a finales del 2009
3.- La asamblea de noviembre también debe orientar políticamente el proceso de refundación, es decir, aclarar lo que debe permanecer y lo que debe cambiar
4.- Lo que debe permanecer:
a) la reivindicación de IU, de su utilidad y de su necesidad
b) la reivindicación de nuestro espacio político de izquierda alternativa, roja, verde, feminista, republicana, pacifista y federal.
Eso quiere decir tres cosas:
a) Que IU no tiene que desaparecer como proyecto político
b) Que no tenemos que despreciar ni tirar nuestro patrimonio político por la borda
c) Que no tenemos que migrar a otro espacio político
5.- Lo que debe cambiar
Hay que rediscutir y reformular nuestro programa político, nuestro discurso, nuestra práctica política y nuestra organización
Hay que conseguir una organización más participativa, una organización para la acción en la sociedad y en las instituciones; una organización habitable, cohesionada y donde sea norma la lealtad al proyecto
Hay que dar un giro a la política, hay que abrirse y buscar la cercanía a la ciudadanía que queremos representar: debemos ajustar nuestra agenda a la agenda de sus necesidades y nuestro lenguaje a su lenguaj
Debemos diferenciarnos de los partidos mayoritarios pero no de la gente; al contrario, la gente nos ha de percibir como más cercanos y más creíbles que los partidos mayoritarios
Debemos diferenciarnos en el discurso y también en la acción
6.- Para conseguir todo éso necesitamos que la Asamblea:
a) haga suyos estos propósitos
b) no cierre el debate (cosa que haría inútil el proceso de refundación)
c) abra las puertas a todos y todas los que quieran participar en el proceso de refundación de IU
d) elija una dirección capaz de gestionar el proceso de refundación y encarar las europeas con eficacia y lealtad a lo acordado
e) proyecte hacia afuera un primer mensaje de cambio y de ilusión
f) se celebre en un clima razonable que no convierta en pírricos los resultados obtenidos
7.- ¿Cómo y quién debe impulsar estos objetivos?
Ninguna de las corrientes definidas actualmente tiene mayoría
Buscar un acuerdo entre corrientes sería un método fácil pero equivocado por los siguientes motivos:
a)no generaría ilusión ni credibilidad
b) sería visto como un pacto por arriba que ignoraría la pluralidad existente en el seno de cada una de las corrientes actualmente constituídas
c) no procuraría claridad
d) potenciaría movimientos de ruptura y autoexclusión
Es necesario, pues, buscar una síntesis por abajo en torno a la política y sin apriorismos. La idea de un "cuarto papel" que propicie la síntesis y rompa con la actual dinámica me parece excelente
8.- La búsqueda de la síntesis tiene como límite la parálisis: Tan malo es morir por explosión como morir por inanición
9.- Tengo confianza en IU y tengo confianza en que seamos capaces, en noviembre, de fijar las reglas de juego y la orientación política que han de regir el proceso de refundación. Tengo confianza en que seremos capaces de llevar la nave a buen puerto que no es otra cosa que dejar atrás la interiorización e ir al encuantro con nuestros electores actuales y potenciales y con aquellos sectores sociales que queremos representar
paraiu | 31 Agost, 2008 20:32
Sin extenderme (porque, en parte, lo he hecho en posts anteriores) ahí va un resúmen de los 8 puntos que considero básicos para sacar adelante Izquierda Unida
La Asamblea de noviembre debería marcarse los siguientes objetivos:
1.- Reafirmar IU como proyecto unitario y plural de la izquierda alternativa (la solución no pasa por crear un proyecto sustancialmente distinto: un partido verde, un partido radical democrático, una pantalla electoral del PCE, etc.)
2.- Afrontar y fijar las reglas del juego de la refundación de IU, reafirmarse en ser izquierda tranformadora, verde, republicana, radical democrática, feminista, pacifista y federal, no es incompatible con refundarse pero esta refundación ha de ser orientada por la Asamblea (no vale ni es serio ir a un proceso constituyente absolutamente abierto regido por el principio de aquel pintor que, interrogado por el motivo de su cuadro, contestó: "si sale con barba San Antón y, si no, la Purísima Concepción"
3.- Definir un cambio en la política, en el discurso, en la práctica y en la organización. No hay que dar todas las respuestas a todos los interrogantes (entonces el proceso de refundación sería superfluo) pero sí marcar un cambio ya que nos permita recuperar el contacto y provocar la ilusión de nuestra base social, de nuestro electorado y de nuestros militantes.
4.- La naturaleza de este cambio ha de basarse en un "giro a la política", un giro hacia los problemas concretos de la gente expresado en términos inteligibles por la gente, una aproximación de nuestra agenda a la agenda real de la ciudadanía, una manera de hacer política fresca y cercana que no se fundamente en exclusiva en la tarea mediática e institucional. Dicho de una manera un poco chusca: si los dos partidos mayoritarios copan la escena política, vámonos con el público
5.- Hay que cambiar la manera de funcionar internamente, salir del ensimismamiento y el debate interiorizado y construir una organización que debata con la máxima democracia, que debata sobre lo que sucede en el mundo real y que tenga como principal objetivo la acción política
6.- Hay que buscar el mayor consenso posible en torno a estos objetivos. La pluralidad de IU no se agota en dos o tres opciones. Hay, afortunadamente, mucha más pluralidad que, además, es susceptible de articular consensos en torno a los criterios expuestos en los puntos anteriores (dicho de otra manera: se equivoca quien cree que la solución pasa por la exclusión de IU de ideas, grupos o personas)
7.- De la misma manera hay que decir que el consenso no puede tener como precio el sacrificio de la política. Dicho de otra manera: el consenso no puede conducir a la parálisis. Nada más ridículo que centrar nuestros esfuerzos en acomodar a todo el personal en el autobús de IU... y que después el autobús no se ponga en marcha
8.- Definida y orientada nuestra futura acción política, necesitamos una dirección que garantice esta política, tan plural, compartida diversa y rica como sea posible
paraiu | 26 Agost, 2008 10:31
Ya he escrito en este bloc que las discusiones sobre si éramos más rojos que verdes o más verdes que rojos me parecían bizantinas y estériles: somos rojos y verdes. Punto.
Pero a veces uno, con la mejor intención, incurre en la tentación de pensar qué cosas verdes hay que incorporar al programa, el discurso o a la práctica política.... Y ya vamos mal.
Lo verde no es la guarnición de verdura que se añade al plato de bistec, es el aceite que se añade al huevo para que salga... mayonesa.
Lo verde no es un catálogo de prescripciones por las que hay que regir el sistema productivo y, encima, un poco a regañadientes: "no sea cosa que nos perjudique empleos 'contaminantes' o depredadores del territorio". Toda esta visión es rancia y está obsoleta.
A quién venda empleo, riqueza y bienestar a cambio de contaminación, depredación de recusos naturales y destrucción del territorio hay que denunciarlo como lo que es: un farsante. El crecimiento del PIB o el incremento del consumo como sinónimos de desarrollo son una falacia. En las burbujas (financieras, tecnológicas, inmobiliarias...) sólo se suben ellos y, cuando explotan, quienes pagan el pato somos todos los demás.
La preservación de la naturaleza, el respeto a la biodiversidad, la apuesta por la sostenibilidad, el bienestar material y la calidad de vida de las personas forma un todo indisociable. Iré más allá: el humanismo, el respeto y (¿por qué no decirlo?) el amor hacia las personas, hacia los animales y hacia la naturaleza forman también un todo indisociable.
Si estos principios básicos se integran y asumen correctamente, comprobaremos que aún queda mucho camino por recorrer en los programas, en los discursos y en la manera de hacer política de nuestra organización
paraiu | 19 Agost, 2008 19:16
IU es federalista y está por el derecho de autodeterminación de los pueblos. Esto hace unanimidad en la organización pero no sé si es suficiente para posicionarnos frente al referéndum de Euskadi, el nacionalismo español, los otros nacionalismos, el manifiesto en defensa de la lengua común y la enseñanza de y en las lenguas que son cooficiales en algunos territorios del Estado.
Todos estos debates afectan, entre otras cosas, a cuestiones emocionales e identitarias capaces de generar hondas tensiones sociales. Es un tema muy delicado pero frente al cual creo que IU puede abanderar una posición muy racional, muy progresista, muy democrática y muy atractiva.
No se puede resumir en pocos párrafos (y ya he gastado dos) lo que daría pie a un tratado de muchas páginas. Así que ahí van algunas ideas esenciales disparadas "a discreción".
Hay quienes sostienen que el hecho nacional y, por tanto, el derecho a organizarse políticamente de manera soberana, descansa en la Historia, en la lengua, en Viriato, en los Reyes Católicos, en Jaume I, en la cultura, en la tradición o en el mercado. Según ellos, el hecho nacional descansa en hechos objetivos y cuidado con quién manipule la "realidad" y se saque hechos nacionales de la manga distintos a los propios!: a éstos "separatistas", "renegados", "cipayos" y/o "traidores a la patria", ni agua.
No importa decir que, para nosotros, nada de todo ésto tiene sentido. El derecho a ser un colectivo soberanamente organizado depende, exclusivamente, de la voluntad mayoritaria de la gente: es un derecho democrático ejercido democráticamente y sobre el que, además, todas las opciones son legítimas: un catalán que aspira a vivir en un estado donde la soberanía nacional resida en el pueblo español no es un renegado ni un traidor; es un catalán de cuerpo entero. igual que el que aspira a vivir en un estado catalán soberano e independiente.
Tolerancia, pues, frente a los proyectos políticos nacionales que se quieran defender democráticamente y distanciamiento frente a los nacionalismos excluyentes entre sí y excluyentes de aquéllos que no participen de su visión de las cosas.
Nuestra propuesta política para el Estado no es la de un Estado unitario más o menos descentralizado: es una propuesta que surge de la libre unión entre sus partes
Desde una visión laica y democràtica (no dogmática ni impositiva) del hecho nacional, hemos de impulsar un federalismo tolerante y constructivo, un federalismo que aspire a organizar el poder político de abajo a arriba, que aspire a compartir el poder político con otras comunidadesy con optras naciones, a nivel estatal, europeo y, algún dia, ya veréis, mundial
Ha de ser el nuestro un federalismo internacionalista, que fomenta lazos de solidaridad entre los pueblos por encima de los estados y las organizaciones políticas territoriales, que sabe que a los ciudadanos , a los trabajadores y a la gente modesta de Mallorca, de Extremadura, de Utah y del Camerún les une, por encima de cualquier frontera, su condición de seres humanos y su calidad de personas que trabajan para vivir y que no viven del trabajo de los demás
En nuestra cabeza no han de caber guerras lingüísticas ni guerras de banderas ni guerras entre identidades colectivas Las identidades culturales no tienen por qué solaparse al milímetro con los proyectos políticos. Pretender que la gente se sienta exclusivamente vasco, exclusivamente andaluz o exclusivamente español es un sinsentido. Lo normal es que cada persona sienta que, en mayor medida, forma parte de diferentes identidades colectivas incluyendo categorías como mediterráneo, europeo o "ciudadano del mundo"
... 10 párrafos, ya véis: es que éso de la cuestión nacional da para mucho
paraiu | 15 Agost, 2008 21:54
En el comentario de Juan Peña al post anterior se dice que nuestra relación con el PSOE es más fácil en el terreno social que en el terreno institucional. Tiene mucha razón. En general, no sólo nuestra relación con el PSOE sino también nuestra relación con el mundo y con la sociedad se complica mucho en las instituciones, especialmente cuando gobernamos o formamos parte de una mayoría de gobierno.
Las instituciones tienen reglas del juego que debemos respetar y que muchas veces no compartimos, nos obligan a tomar decisiones en términos de sí, no, abstención que simplifican y deforman enormemente nuestra visión de las cosas y, además, tenemos que gobernar sobre situaciones de partida que distan mucho de ser las que nosotros conderaríamos deseables o, incluso, razonables. Por otra parte, si gobernamos con el PSOE (caso de ser el socio minoritario) nos hallamos en dilemas del estilo : si no me diferencio y monto un poco de bronca en el gobierno, el PSOE va a capitalizar mi presencia y mi trabajo en la institucíón, pero. si monto demasiada bronca, el electorado progresista me verá como un elemento desestabilizador y se me acusará de hacerle el juego a la oposición.
Tan complicado es todo ésto que llegamos a paradojas como buscar todos los días apoyo social y electoral y acceso al poder político y, a la vez, por parte de algunos, ver con desconfianza el trabajo institucional y, aún con mayor motivo, la participación en tareas de gobierno.
Yo creo que todos estos líos se acentúan mucho si no se ha definido antes correctamente la relación con el PSOE (y me remito al post anterior) y si aún se arrastra un cierto complejo de Virgen Inmaculada.
IU ha de ir a las instituciones sin complejos, con ganas de gobernar, de hacer cosas, de llevar a cabo, aunque sea parcialmente, nuestros proyectos; con ganas de aprovechar el altavoz que ello supone en la lucha de las ideas; con ganas de aprovechar el sinfín de relaciones con la sociedad y de fortalecimiento organizativo que ello permite.
Gobernar significa un baño de realidad: obliga necesariamente a tener en cuenta la realidad política, social, institucional y electoral precisamente para cambiarla. Y como el mecánico que quiere reparar un coche acabaremos con el mono manchado y las uñas llenas de grasa (cuidadito con las imágenes: manchas de compromiso con la realidad no de otras cosas menos honorables). Y qué?
Vamos a las instituciones a servir a nuestro electorado, a nuestra base social y a nuestro proyecto político. Si podemos hacerlo desde el gobierno, adelante; si no hay condiciones para ello, pues a la oposición y tan tranquilos. Cada institucíón y cada momento es un caso que hay que analizar con un espíritu laico, sin apriorismos, con transparencia hacia la propia organización y hacia la sociedad
Teóricamente este espacio es para poner una foto del autor del bloc, pero, ya véis, he preferido poner una foto que tomé en NY y que expresa una de las muchas razones por las que estoy en Izquierda Unida
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